Los mitos de los holandeses

Los mitos de los holandeses

Holanda, como muchos otros países, tiene sus propios mitos, algunos aportados de otros sitios y otros que son propios de allí.

Para empezar un mito es un relato fantástico de tradición oral principalmente, aunque también se pueden encontrar por escrito y que su función es conseguir algo mediante ello, como por ejemplo, la obediencia de los niños pequeños.

El Duque de Alba

En la época de los Austria menores, justamente en el reinado de Felipe IV, se mandaron varias tropas a los países bajos para combatirlos, ya que en todos los reinos pertenecientes a España se tenía que dar el catolicismo, ya lli se empezaban revelar, ya que querían practicar el calvinismo.

Una de las tropas que se enviaron fue la dirigida por un duque de la dinastía Alba, y parece ser que causo bastante miedo, ya que ahora se usa para asustar a los niños cuando no quieren dormir por las noches.

El holandés errante

Este también es conocido en algunos países como el holandés volador.

En este mito se cuenta que fue un barco que no pudo volver a tierra y se quedó condenado a vagar por los mares del mundo. Hay personas que dicen que lo han visto, y que es un barco con una imagen fantasmal.

Se dice que todos los barcos que han naufragado fue porque vieron el barco del holandés errante, y una vez que lo ves, nadie puede sobrevivir para contar lo que han visto. En ese barco se dice que se encuentran todas las personas que han muerto en el mar.

La sirena de Holanda

Se dice que en un viejo puerto holandés, llamado Westenschouwen llegaban las mejores mercancías de pescado. Por eso allí eran muy creídos y decían que nadie les podía derrotar en pescadores.

Un día unos pescadores holandeses atraparon en sus redes a una sirena. Ella les decía que lea tenían que soltar y que si eso les recompensará, pero ellos estaban ansiosos de ganar dinero con ella una vez que estuvieran en el puerto. Pero antes de llegar se les apareció el tritón con un bebé en los brazos.

Este les dijo a los pescadores que la tenían que dejar, ya que eran muy felices juntos con su bebé, y una vez que tocara tierra se moriría. Pero los pescadores siguieron caminando sin hacerle caso. Así llegaron a tierra y los pescadores nada más llegar se hicieron famosos gracias a la sirena.

El tritón que los había seguido les dijo a todos los ciudadanos del pueblo. “Esta sirena y yo éramos felices en una casita de conchas con nuestro hijo, ¿vais a dejar que muera en tierra firme?”. Pero los ciudadanos sin escuchar seguían contemplando su belleza, y cuando se cansaron de ella la dejaron abandonada al lado del faro, en tierra firme y finalmente murió.

El tritón lleno de ira lleno el puerto de algas y arena que lentamente fueron subiendo con las mareas a las calles de Westenschouwen y se hizo la vida imposible. Eso sí, las algas y la arena no consiguieron tapar a la sirena y dicen que quien la encuentre tendrá vida eterna.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *